La cebada tostada se elabora a partir de cebada sin maltear, por lo que entra en el tambor de tostado sin haber pasado por ninguna de las etapas del proceso de malteado convencional. Es un producto intensamente tostado que aporta sabores marcados, ahumados y con notas de café, además de un color que va del marrón oscuro al negro (1300-1900 °EBC).
Ofrece un final seco y nítido con un intenso amargor tostado, lo que la convierte en un ingrediente clave para las cervezas Stout —especialmente las Dry Stout—, Porter y otros estilos oscuros donde se buscan sabores tostados y robustos.
Aunque sus especificaciones de color son muy similares a las de la malta negra Black Malt, la cebada tostada presenta un amargor tostado más agudo e intenso, así como un perfil más marcado de café y grano tostado.
Utilizada habitualmente en proporciones del 5 al 10 % de la mezcla de granos, la cebada tostada realza el color y aporta un carácter seco y tostado distintivo; esto la hace esencial para los cerveceros que buscan sabores intensos y ahumados (tipo "quemado") y un final seco en estilos de cerveza oscura.